GF diseñó la primera tienda de IKEA en Nueva York, transformando un complejo terreno industrial de 22 acres en un vibrante destino comercial. La tienda, de 346.000 pies cuadrados, demuestra la experiencia de GF en planificación compleja del lugar, remediación sostenible y diseño de zonas portuarias. Se requirió una limpieza exhaustiva del suelo y trabajos profundos de cimentación para estabilizar el entorno costero evitando interferencias con las estructuras cercanas existentes. El proyecto también cuenta con una explanada portuaria completamente ajardinada y un nuevo muelle para taxis acuáticos, el único de su tipo en la ciudad de Nueva York, mejorando el acceso público y creando una entrada acogedora al frente industrial del Brooklyn.